¿Qué nos falla?

” Hijo i es que yo quiero borbel contigo ____ por favor ____ por favor ____por favor telo suprico ____ guapeton honmreton “.Antes que nada tengo que confesar que no sabía si enmarcar este artículo, o reflexión, como quieran llamarle, como un texto de humor o como ha sido al final, en uno con tintes educativos. No pretendo dar lecciones a nadie, pero sí hacer que nos paremos un poco y reflexiones con lo que tenemos a nuestro alrededor. La juventud y adolescentes que estamos creando entre todos y hacer que los que son padres reflexionen en que a lo mejor no se están haciendo las cosas tan bien como pensamos. Este toque de atención no va sólo dirigido hacia los progenitores, sino que también se hace extensible a educadores, instituciones, organismos oficiales… Gobierno.

Curso del 63 , “reality” que presentó Antena 3 el verano pasado, consistía en un internado (dividido en chicos por un lado y chicas por otro), con un total de 20 jóvenes de hoy mayores de edad que conviven bajo los valores culturales y normas educativas y sociales de los años 60. Se convirtió en el lanzamiento televisivo más visto en su temporada.

Este “reality” ponía de manifiesto que los “chavales” no sólo fallan a niveles de conocimientos geográficos, gramaticales, literarios,… sino que son incapaces de dirigirse a un adulto con educación y respeto. Frases como “oye tío” o “tú de que vas” no eran bienvenidas en San Severo y tampoco deberían serlo en un trato normal, y diario, entre una “autoridad” educativa o profesional y un joven.

El primer día en San Severo fue de órdago, los chavales empezaron a dejar claro con que clase de alumnos iban a “enfrentarse” los profesores del colegio. Unas de las normas era nada de pendientes, pircing, anillos ni maquillaje. ¡Rebelión! “Nos están quitando nuestra identidad, lo que nosotros somos!” Pues que tristeza si tu identidad y lo que tú eres se encuentra en un pendiente en la nariz o en la lengua, o en ir pintada como una puerta.

El segundo asalto llegó con el paseo por la peluquería, chillidos, lloros, histerias, amenazas… y todo por tener que llevar el pelo recogido las chicas y corto los chicos. Vale que los peinados de la época ahora den un poco de miedo, pero una coleta de caballo o unas trenzas no son para tanto. Hubo un chico que me hizo gracia e incluso le di la razón. Llegó con el pelo largo y teñido en parte de un rubio más claro. Se lo cortaron y peinaron, y cuando se vio le salió del alma “Pepero total”, y tenía razón. Parecía recién salido de las filas de los jóvenes peperos.

San Severo puso de manifiesto todas las carencias educativas y educacionales que la juventud, adolescentes y niños llevan ignorando, dejando de lado, no aprendiendo desde hace algunos años, esto que ahora está sucediendo no es de un par de años para acá, sino de algunos más años de una equivocada libertad de padres a hijos, una libertad que en vez de ser eso, libertad, es libertinaje. Llego cuando quiero y como quiero, contesto como me de la gana y a quien yo quiera, primero que me respeten a mí y luego yo ya veo si respeto a los demás, bebo cuando, donde y cuanto quiera. Conmigo no van las normas, si los vecinos no pueden dormir porque estoy de botellón con mis amigos no pasa nada, que tengan paciencia y se aguanten que sólo son viernes y sábado (ahora también jueves)

Algo estamos haciendo mal, muy mal. Los padres no pueden ser los “colegas” de sus hijos. Hablar con ellos, entenderles, prestarles atención, intentar ayudarles y comprenderles. Pero de ahí a convertirse en sus consentidores y defensores a ultranza sin ninguna razón NO.

Mis padres fueron padres conmigo y se lo agradezco. Les doy las gracias por saber cuando debían regañarme y decirme No. Nunca me han levantado la mano, no les a hecho falta, porque desde pequeña se ocuparon de educarme, no dejárselo a los profesores como ahora. Siempre me han dicho lo que está bien y lo que no, me han aconsejado, hablado, respetado… pero siempre han sido mis padres.

Empezaba este artículo o reflexión con parte del texto de una carta que me llegó al correo. Me llamó la atención, me hizo gracia, me volvió a llamar la atención y terminó por hacerme pensar en las tardes y tardes que me pasé estudiando un librito blanco que en la vida olvidaré su título “Breve Ortografía Escolar”. Dictados, reglas ortográficas… Se sigue vendiendo y a más de una persona le haría falta. (Seguro que a mí tampoco me vendría mal volver a revisarlo).

No quiero que os quedéis con la intriga de la carta, ahí os la dejo y por cierto, la chica está bien, no se si volvió con su novio pero de salud está bien.

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