Cree, no pienses

El análisis, la duda, la realidad múltiple y compleja se reduce a unas consignas fáciles de asimilar por una masa sin individualidades que necesita creer para no tener miedo: miedo al futuro, miedo al fracaso, miedo a la muerte, miedo a la inseguridad… En un interesante vídeo sobre la manipulación informativa de los medios de comunicación, se analiza cómo la percepción que tenemos de lo que nos rodea está siendo filtrada constantemente por intereses económicos, políticos o ideológicos.

Un artículo de Jorge Majfud, titulado “La cultura del odio en la crisis en la historia” en el que se aborda también este tema, destaca que “si uno es un verdadero creyente debe comenzar por no dudar del texto sagrado que fundamenta su doctrina o religión. Esto, que parece lógico, se convierte en trágico cuando una minoría le exige al resto del pueblo la misma actitud de obediencia ciega, usurpando el lugar de Dios en representación de Dios. Se opera así una transferencia de la fe en los textos sagrados a los textos políticos. El ministro del Rey se convierte en Primer Ministro y el Rey deja de gobernar. En la mayoría de los medios de comunicación no se nos exige que pensemos; se nos exige que creamos. Es la dinámica de la publicidad que forma consumidores de discursos basados en el sentido de la obviedad y la simplificación. Todo está organizado para convencernos de algo o para ratificar nuestra fe en un grupo, en un sistema, en un partido. Todo bajo el disfraz de la diversidad y la tolerancia, de la discusión y el debate, donde normalmente se invita a un gris representante de la posición contraria para humillarlo o burlarse de él. El periodista comprometido, como el político, es un pastor que se dirige a un público acostumbrado a escuchar sermones incuestionables, opiniones teológicas como si fuesen la misma palabra de Dios.”

Las inconsistencias o las falsedades que conllevan en sí mismas las creencias se tapan o se eluden con consignas de “lo demás es peor”, “el otro es la destrucción”, “lo demás supone el fracaso”, “el otro es el mal”. Y si no, ¿cómo valorar las informaciones con las que nos están bombardeando todos los días?

Tal vez, como afirma Jorge Mansud, haya que aprender a mirar fuera, porque “todo pensamiento inevitablemente afirma y niega algo. El problema radica cuando se reduce el Universo dentro de una cáscara de nuez y se nos exige una toma de partido. Es entonces que tomar conciencia significa romper nuestro estrecho círculo para mirar hacia fuera. Y reconstruir el espíritu partido.”


P.S. :
Fotografía: My Buffo

1 Comments

One thought on “Cree, no pienses

  1. Un creyente dice:

    Mi más sincero y emotivo agradecimiento a los que tratáis de manipular a la grey contra la manipulación.

    Felicidades por el artículo.

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