Una cuestión de cojones

Antonio Aguirre, vicepresidente del Foro de Ermua, que recibió una patada en los testículos por parte de Alejandro Aramburu Corral, ex-ertzaina y militante del PNV, y que casualmente no fue identificado en el atestado policial que recoge los incidentes ocurridos a las puertas del TSJPV (Tribunal Superior de Justicia del País Vasco), será juzgado por desórdenes públicos junto a su compañero Iñaki Ezkerra y al presidente de Dignidad y Justicia, Daniel Portero, basándose en el informe remitido por la Ertzaintza. La juez Yolanda Paredes, del Juzgado de Instrucción número 3 de Bilbao ha dictado un auto en el que abre la puerta a la celebración de un juicio verbal de faltas, desestimando el sobreseimiento de la causa solicitado por el Foro de Ermua.El Juzgado de Instrucción número 3 de Bilbao ha denegado la petición de sobreseimiento y archivo de la causa abierta contra tres dirigentes del Foro Ermua y de Dignidad y Justicia por una falta de desórdenes públicos durante la declaración del lehendakari Ibarretxe ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco.

La cosa tiene miga: el 26 de marzo de 2007, cuando Ibarretxe acudió al Tribunal Superior de Justicia del País Vasco a declarar por las reuniones que mantuvo con Batasuna, se produjo un enfrentamiento de Daniel Portero (de Dignidad y Justicia) e Iñaki Ezkerra y Antonio Aguirre (dirigentes del Foro Ermua) con los simpatizantes del PNV congregados en apoyo a Ibarretxe. En la discusión Antonio Aguirre recibió una patada en los testículos por parte Alejandro Aranburu, consejero del PNV.

De acuerdo con el atestado de la policía vasca y sin tener en cuenta las denuncias presentadas ante el juzgado por los miembros de las plataformas cívicas agredidos, el juez ha dilucidado un razonado auto: «del atestado elaborado la Ertzaintza resultan indicios suficientes para imputar a Antonio María Aguirre, Iñaki Ezkerra y Daniel Portero una presunta falta de desordenes públicos prevista y penada en el artículo 633 del Código Penal al hacerse constar en el mismo que el grupo formado por el Foro Ermua y Dignidad y Justicia (…) mantuvo constantemente una actitud de provocación con insultos, amenazas e, incluso, conatos de agresión ante las personas reunidas lo cual alteró el normal transcurrir de la concentración oportunamente comunicada».

En las imágenes se puede comprobar quién es el agresor y quién es el agredido. Pero ¡para que sirven las pruebas en un País Vasco sometido al miedo y a la sinrazón de unos pocos que utilizan el asesinato y la extorsión como forma de desarrollo de unas supuestas ideas!

La guardia pretoriana del PNV sigue cumpliendo su cometido: perseguir a aquellos que quieren un País Vasco libre, sin miedo, sin mafias. Éstos son mucho más peligrosos que “los chavales de la gasolina”, a los cuales dejan practicar su vandalismo como forma de entrenamiento de los futuros “gudaris”.

¿Y qué dice la mayoría silenciosa del País Vasco-español ante semejantes barbaridades? Nada. Si yo fuera vasco, me iría al País Vasco-francés, por lo menos allí no matan a los vasco-franceses que no quieren dejar de ser franceses, ni a los franceses que no son vascos. Me pregunto ¿por qué?


P.S. :
La foto logotipo del articulo “¿Para servir y proteger?” por Jaume d’Urgell

1 Comments

One thought on “Una cuestión de cojones

  1. Santiago Valverde dice:

    En el país vasco hay una lucha de poderes tremenda. Unos cuantos caciques han logrado enquistarse en las instituciones y manipulan al pueblo (a la gente de a pie) para mantener o mejorar su control sobre Euskadi.

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