Las buenas intenciones, las grandes palabras y la triste realidad

Los grandes principios que aparecen reflejados en todas las constituciones y normas supremas se suelen concretar en leyes, decretos, reglamentos que se supone los desarrollan. Los partidos políticos nos ofrecen en sus campañas electorales propuestas para impulsar aquellas facetas que aun no han sido estructuradas, normalizadas.A pesar de las buenas intenciones que se suponen a los poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) que rigen nuestra sociedad la realidad nos azota todos los días con sucesos que atentan contra la vida, contra la libertad de las personas, contra la igualdad de oportunidades para los colectivos más desfavorecidos, contra una educación de calidad, contra una justicia eficaz e igual para todos. ¿Por qué aun cuando las intenciones son buenas, cuando se crean normas para regular los derechos y obligaciones de todos no se obtienen los resultados deseados? Para mí está claro: los grandes principios, las buenas ideas no se dotan de recursos suficientes. Al final, el dinero puede con todo. Ejemplos claros los tenemos en dos áreas fundamentales como son la justicia y la educación.

En el ámbito de la justicia se vienen produciendo noticias de muertes de personas que han sido víctimas de la no actuación de la justicia: mujeres muertas a manos de ex compañeros o de hijos con problemas psiquiátricos porque no tenían protección policial aun habiendo denunciado una situación límite; de niñas asesinadas por pederastas que no cumplen las penas por que el sistema judicial traspapela expedientes; violadores que vuelven a forzar sexualmente a mujeres porque reducen sus años de condena por hacer un curso de jardinería; asesinos a sueldo que vuelven a matar en el País Vasco porque la cárcel es en teoría un lugar de reinserción, cuando en la práctica nuestras cárceles no reinsertan, sólo mantienen a los presos en un régimen de internado temporal, ya que cómo su capacidad es limitada no todos los deben pueden estar dentro. Un ejemplo es el de Roca, el asesor del Ayuntamiento de Marbella, que como ha estafado millones de euros y puede permitirse el lujo de pagar un millón de fianza, pues no hay ningún problema en que salga a la calle y vuelva a estafar a la sociedad; o el de los “Albertos”, que como tienen “posibles” para recurrir hasta llegar al Tribunal Constitucional, éste se lía la manta a la cabeza y les ofrece una salida digna a sus asuntos con la Justicia. Parece que la Justicia aunque es ciega si ve el dinero a la hora de resolver los litigios.

El otro ámbito al que me he referido, el de la educación, también está completamente viciado. Nuestra constitución reconoce el derecho de todos a la educación; sin embargo esta educación dependerá de los niveles de renta de las familias, ya que la educación pública se está quedando reducida a una educación asistencial, es decir, una educación para inmigrantes, para personas con escasos recursos económicos, con bajo nivel intelectual.

La educación es la base para nuestro futuro y la estamos dejando diluirse en luchas partidistas, mezquinas. El consenso en la educación es necesario para definir que es lo importante en el aprendizaje y fomentar la cultura del esfuerzo es necesario; establecer unos niveles educativos mínimos; crear y mantener un cuerpo de profesores, de maestros preparados y motivados es imprescindible porque ellos son los que transmiten no sólo conocimientos sino las ganas de aprender, lo cual es muy difícil en un sistema en el que los maestros no ocupan el lugar que les corresponde.

En un sistema en el que los chavales no tienen ilusión por saber, en el que los profesores no se sienten reconocidos y en el que los centros privados se llevan a los mejores alumnos porque la enseñanza pública frena a los mejores – ya que tienen que ir al ritmo de los que no pueden o no quieren aprender más -, nos encontramos con Comunidades, como la de Madrid, que en vez de apoyar a la enseñanza pública le da una estocada de muerte porque es más barato; o como la de Andalucía, que fomenta una enseñanza pública de cara a la galería y construye colegios para que cuadren los números, pero que no la apoya con medios materiales y humanos de calidad.

Al final, todo se reduce a dotar de recursos los grandes proyectos, porque si no hay dinero no se pueden adquirir los medios necesarios para llevarlos a cabo. Las palabras siempre se las lleva el viento, pero las actuaciones ahí quedan. Dicen que esta legislatura ha de ser la de los grandes pactos, y espero que sea así porque los grandes problemas sólo se solucionan con el consenso de la mayoría, de otra forma nos encontraremos con que cada cuatro años podríamos destruir un poco más nuestro futuro, nuestro país.

Fotografía: Justicia, de wladito


P.S. :
Foto “La Justicia no es ciega” por Rodolfo Palominos

3 Comments

3 thoughts on “Las buenas intenciones, las grandes palabras y la triste realidad

  1. Oteba dice:

    ¡Vaya repasito!!

    No has dejado titere con cabeza

    1. Un lector dice:

      Para buenas intenciones y grandes palabras las tuyas, Desira. La triste realidad la de los políticos. A ver si es verdad que vemos pactos de Estado y voluntades unidas ZP-RJ para buscar soluciones reales, sólidas, tangibles y con visión de futuro de una prostituta vez, ¡¡vamos que me hago el camino de Santiago con Luis Aragonés y su señora, fíjate lo que te digo!!

  2. yuvion dice:

    Cierto todo en creer desde esta percepcion que es ley,¿pero savemos juzgar? ¿sabemos justificar,que es la clave ante la ley? la ignorancia no exime de culpa,estos presuntos se limitan vivir en el “margen” ,son valientes,saben dimensionar el precio que pagaran ala sociedad.

    ejemplo Ubiña “0peracion necora” compro un pazo,el listo, lo hizo patrimonio de interes curtural del estado,con lo que pago su deuda a la sociedad,que negocio a su puesta en libertad,curioso como acepta el estado custodiar patrimonio y no la conducta delictiva de este narco,

    Mi pregunta va para quien es el receptor de la fianza de otro desafiante presunto sr Roca. ¿en que institucion se que da veneficiada, o son los ciudadanos de marbella sus mas directos en derecho romano?

    Os recomiendo TRIBUNAL TV ,esto si es mejor que cualquier serietucha o peli de ficcion ,donde la condicion humana se muestra y da fé de sus herrores,que suman precedentes en mantener un sistema que este cerca y participe por la ciuadadania en su derecho y dever.

    Tambien ampara el termino condenador condenado ,la fresca realidad

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