Mongolia: un país sin infancia.

Revista maravilhion

Mongolia es el decimonoveno país más grande del mundo, su es continental, su extensión es aproximadamente la mitad de la India y tres veces la superficie de España.

Su clima es continental, con grandes cambios en las temperaturas: la mayor parte del país sufre altas temperaturas en verano, y un tremendo frío en un largo invierno en el que las temperaturas pueden llegar a descender hasta los –32ºC.

A simple vista, Mongolia puede parecernos un país atractivo o desconocido al que dedicar unos días de vacaciones. Y seguro que es así, pero también es un país en el que ir a la escuela, tener amigos, jugar,… en definitiva, tener infancia es un lujo que la mayoría de niños no puede permitirse.

Bayarkhuu, un niño de 10 años, y Tsengel, una compañera de escuela, conducen cabras en busca de mejores sitios de pastoreo. En los meses de verano, los rebaños recorren cientos de kilómetros en busca de alimentos, pero hoy los animales pacen cerca del pueblo, de manera que Bayarkhuu y su amiga puedan ir a la escuela a la mañana y trabajar durante la tarde.

Tsengel también pertenece a una familia de pastores, pero su familia vive muy lejos de la zona poblada. Durante el año escolar, la niña vive en casa de Bayarkhuu, y todos los días, después de clase, ayuda con el cuidado del ganado.

Probablemente no continuarán siendo compañeros de escuela durante mucho tiempo. A medida que Bayarkhuu crezca, aumentarán las presiones para que abandone sus estudios y se dedique exclusivamente a trabajar. Debido a que el Gobierno de Mongolia ha privatizado la propiedad del ganado, un número cada vez más numeroso de padres quiere que sus hijos se involucren en las actividades comerciales de sus familias. Dejando de lado no sólo la escuela, los juegos o los compañeros, sino dejando de lado a lo que todo niño debe tener derecho: su infancia.

Además de sufrir las presiones que les imponen sus obligaciones familiares y laborales, los estudiantes en las regiones rurales de Mongolia asisten a establecimientos de enseñanza en condiciones que están lejos de ser ideales. Muchas escuelas tienen sistemas de saneamiento deficiente y dormitorios superpoblados, lo que complica aún más la permanencia de los niños en las escuelas.

Al contrario de lo que pueda pensarse, en las escuelas de Mongolia hay más niñas que niños. Aunque en las escuelas de las zonas rurales de Mongolia hay más alumnas que alumnos, todos los estudiantes sufren presiones que a veces les alejan de las aulas.

Cuando los niños y jóvenes pertenecientes a las familias de pastores como Bayarkhuu cuenten con mejores condiciones y más oportunidades les resultará más fácil continuar estudiando.

Deja un comentario

© 2018 Maravilhion | ScrollMe by AccessPress Themes