Las verdades absolutas

“Difama que algo queda”. Ésta parece ser la máxima que secundan en los últimos años algunos políticos, algunos periodistas y algunos representantes de colectivos sociales. Rumores de: “me han dicho”, “me han confirmado”, “yo sé”… se propagan por la Red como un fuego descontrolado. La verdad, tiene muchas acepciones, según recoge la RAE . Cuando transmitimos una opinión, nos referimos a verdades relativas, pero las comunicamos como absolutas. Parece que en los últimos años el relativismo (doctrina según la cual el conocimiento humano solo tiene por objeto relaciones, sin llegar nunca al de lo absoluto) no está de moda, porque a mi alrededor sólo escucho verdades absolutas.

Tal vez sea una consecuencia del exceso de información, de la inmediatez con que ésta nos llega, de la facilidad para difundirla. Cada vez más, en los medios de comunicación de masas, en los medios digitales o en el tradicional “boca a boca” (o boca a oreja, que sería más correcto) se transmiten opiniones, conjeturas, especulaciones como si fueran informaciones contrastadas, destacándose lo anecdótico sobre lo fundamental.

Como era previsible, comienzan las voces que relacionan la victoria del PSOE con el asesinato de Isaías Carrasco dos días antes de las elecciones. Otra vez los rumores, las difamaciones y los insultos gratuitos. El enemigo no es el contrincante político, ni el PP para el PSOE ni el PSOE para el PP; el enemigo es una banda de asesinos que mata a la gente que defiende la democracia, los valores constitucionales y el Estado de Derecho que hemos conseguido entre todos: rojos y azules, blancos y negros, rubios y morenos, mujeres y hombres…

Me ha parecido muy interesante el ejercicio que ha hecho un internauta llamado coder el el blog Atrapado por tu moda
, en el que presenta un cuadro que recoge el número de víctimas del terrorismo antes de unas elecciones, desde los Gobiernos de la UCD. Moraleja: poco antes de unas elecciones los cerebros planos de los terroristas han querido dejar siempre constancia de su desprecio por la vida (la de los demás, claro) para dar a conocer un poder que no tienen.

Creo en este Estado imperfecto, en el que puedo alzar mi voz, aunque no llegue a nadie. Sólo pido a los que se declaran demócratas –del signo que sea- que acepten los resultados electorales. Aceptar la derrota con dignidad y la victoria con humildad es imprescindible para poder comenzar una nueva etapa. Ésta, por lo menos, es mi verdad.

2 Comments

2 thoughts on “Las verdades absolutas

  1. Anónimo dice:

    Muchas he oido la palabra “relativismo” de una forma despectiva (normalmente por parte de aquellos que se creen en posesion de la verdad). Para mi relativismo es simplemente el ser consciente del hecho de que somos falibles.

    Uno mis filosofos favoritos que no tiene nada de “relativista”, Karl Popper, ponia énfasis en ese punto, la verdad objetiva existe, pero no hay manera de estar seguro de poseerla.

    Buen artículo,

    dani

  2. Anónimo dice:

    el contraste tiene siempre vertientes diferentes por eso es el verificar los verdareros datos que el ciudadano expresa con la oportunidad dada.

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